Organiza por historia, no por marca.

  • Agrupa las piezas por estilo (por ejemplo: “Tonos suaves”, “Salida de noche”, “Comodidad de fin de semana”).

  • Ayuda a que los clientes imaginen conjuntos completos, no solo percheros de ropa.

  • Coloca cerca un maniquí con una combinación favorecedora que refleje el estilo de la dueña de la tienda.